VAMOS JUNTOS | Freundeskreis Deutschland - Bolivien e.V.

Grupo destinatario

Estamos apoyando a personas que lustran zapatos en las calles de La Paz.


Zapatos limpios simbolizan una buena procedencia. Los que les hacen brillar pero están siendo vistos como alcohólicos, drogadictos, criminales y inferiores en general. La posición que desempeñan en la sociedad corresponde a su postura del trabajo – a los pies de las personas que reciben sus servicios. Con pasamontañas, los lustracalzados tratan de protegerse de las miradas despectivas de la gente.

Los lustracalzados en Bolivia trabajan en el sector informal. Aunque lustran zapatos todos los días, solamente reciben la pensión mínima de 250,00 BOB, que no alcanza para vivir. Quien se enferma y tiene que consultar a un médico tiene la esperanza de que le harán un tratamiento sencillo como todo lo demás es más costoso y para personas que no disponen de un seguro médico impagables.

El puesto de trabajo y el ingreso de los lustracalzados no son regulados oficialmente y por eso de ninguna manera protegidos. Cada hora cuenta para ganar lo necesario. Como conseguir el tiempo para aprender una profesión segura? Como creer en uno mismo cuando la gente solamente ve la mascara tras la cual la cara permanece oculta? Quienes entonces son los lustracalzados de La Paz?

Don Martín madruga cada día a las 5:00, un rato antes del amanecer. Rápidamente se abriga, porque a está hora hace frio en La Paz, más que todo en las regiones más altas de la ciudad donde viven las personas que no poseen mucho – como Don Martín. Una media hora de subida escarpada a pie le lleva a la carretera de donde salen los minibuses . Don Martín camina rápidamente, está bien entrenado para su edad de 60 años. A las 6:30 en punto comienza su trabajo en la “Plaza San Francisco”, la placa central de la ciudad. Por lo menos 30 o 40 pares de zapatos tendrá que lustrar hoy para poder pagar sus pasajes, la comida, la crema de zapatos y el alquiler. Si le va bien, podrá recolectar lo necesario. Por suerte sus hijos ya no necesitan los costosos libros de texto. Pero que puede hacer Don Martín si el mano fracturado continua de sanarse tan lentamente. En Bolivia las personas no son obligados de tener un seguro médico, en comparación a muchos otros países, y servicios médicos normalmente tienen que ser pagados antes del tratamiento. Alcanzará el dinero para poder visitar a la familia en la tierra baja en pascua?

Igual que Don Martín son todas las personas que se ganan la vida lustrando zapatos. Atrás de las pasamontañas se ocultan padres y madres de familia, estudiantes universitarios y del colegio, personas mayores y jóvenes. Nosotros nos atrevemos de echar un vistazo atrás de las mascaras. Queremos conocer a las personas mediante encuentros directos y personales. Parte de eso es también el entorno familiar y privado; VAMOS JUNTOS apoya no solamente a los lustracalzados, sino también a sus familiares: cónyuges, hijos y hermanos. VAMOS JUNTOS trabaja en total juntos con estimadamente 450 lustracalzados, sumando sus familiares llegamos a un número de más o menos 2500 personas.

Una encuesta realizada por nosotros en el año 2010 demostró lo siguiente: de 452 lustracalzados un 91% el masculino, un solo 9% son mujeres. 61% de los lustracalzados tienen una edad entre 26 y 59 años. Casi la mitad de todos ellos realiza este trabajo desde que cumplieron los 12 años. Actualmente encontramos a niños de está edad lustrando solamente durante las vacaciones escolares. El número de los niños que trabaja como lustracalzados durante el periodo con actividades académicas es de 1%, pero ninguno de estos niños trabaja de forma regular.

En vez de eso podemos observar que más que 98% de los hijos de lustracalzados tienen la oportunidad de asisitir al colegio y que no tienen que emprender el mismo camino como sus padres. De ellos unos 45% tan solo asistieron a la escuela primaria.

Un dibujo por un libro

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